Comprender lo que siento

No se turbe tu corazón

Karen Quiroz · 5 de septiembre de 2026 · lectura
Mujer con una taza entre las manos, mirando por la ventana de un café, serena

En esos días en donde hay muchos quehaceres y parece que todo está agitado, anhelo un tiempo de quietud: que esté todo en silencio, tranquilo, un ambiente grato para descansar, para que mi mente y mi cuerpo se desconecten del estrés y el ajetreo del día.

Siempre es bueno que nos demos esos momentos de descanso y tranquilidad. Nos hacen bien para la salud, para reponer fuerzas y continuar, ya que estamos viviendo tiempos de tanto ruido, agitación, preocupación y poco descanso. No es fácil encontrar tranquilidad en este mundo tan inquieto.

Pero de la misma forma que nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan estos descansos, nuestro espíritu y nuestro corazón deben buscar estar en calma.

Dos calmas distintas

Busqué la palabra calma en el diccionario y decía lo siguiente:

  • Tranquilidad, ausencia de agitación y de nervios en la forma de actuar. Es la calma interior.
  • Tranquilidad, quietud, ausencia de ruido, de movimiento o de agitación en un lugar. Es la calma exterior.

La Palabra nos dice:

Leyendo este texto me llamaban mucho la atención las palabras que Jesús les decía a sus discípulos. Estaban en las horas previas a la crucifixión, por lo tanto podemos ver que no era un momento fácil, sobre todo para Jesús, ya que era Él quien iba a la cruz. Sin embargo, al ver lo turbados que estaban sus discípulos, les dice: no se turbe vuestro corazón, creéis en Dios, creed también en mí. Los confortó en lo emocional y en lo espiritual.

Esas palabras también son para hoy

Esta palabra no es solo aplicable a aquel momento. También nos conforta en estos tiempos, en aquellos momentos en donde sentimos angustia, cuando hay inquietudes en nuestros corazones, cuando estamos viviendo situaciones en las cuales nos afligimos y el temor toma control de nuestras vidas.

Estar turbada es vivir una situación de agitación, cuando el ánimo se altera y la paz se aleja de nosotras. Esto puede ser momentáneo o constante. ¿Te has sentido así? Dios te está animando a que confíes en Él, a que creas en Él.

Podemos vivir cualquier situación, pero si confiamos en Él y tenemos fe, eso acallará cualquier agitación que haya en el corazón.

Es fácil buscar silencio y quietud exteriormente cuando necesitamos descanso y desconexión. Pero la calma interior no se logra teniendo un momento de aislamiento: solo se logra confiando en el Señor, creyendo que en medio de cualquier aflicción Dios derramará su calma.

Una paz que se regala

Luego Jesús agrega:

Otra versión nos dice: «yo les regalo paz para la mente y el corazón». Eso es lo que Dios quiere. Es una maravillosa promesa, porque si confiamos en medio de la adversidad, en medio de cualquier dificultad, la paz y la calma serán depositadas como un regalo en nuestros corazones y en nuestra mente.

Hay muchos que desconocen esta paz. Pero para quienes somos hijas, se nos entrega esa paz que vence cualquier tormenta, esa calma que tranquiliza cualquier agitación.

Que no se turbe tu corazón. No dejes que se llene de angustia. Confía en el Señor.

Karen Quiroz Berríos

¿Te reconoces en esto?

Podemos mirar juntas lo que estás viviendo, sin apuro y sin juicio.

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